Los Olvidados -Capitulo 4-
CAPITULO 4
Después de una noche durmiendo a tirones por que a la mitad de Barcelona le había dado por ponerse a pitar con el coche me dio por levantarme.
Al poner la radio comprendí el por que, el Barça había ganado.
Oh el fútbol, ese deporte, ese gran negocio que mueve tantos millones, donde por lo que cuesta un fichaje se podría mantener a millones de niños de otros países.
Luego se quejan que hay crisis, no hay dinero para los trabajadores, pero todo el que se quiera para los jugadores.
Con el fútbol pasa algo parecido como con el nacionalismo. Dar la falsa sensación de que pertenecen a algo, que cuando el equipo marca, ellos marcan, que cuando baja de división, ellos bajan. Jamás entenderé que celebra la gente. ¿Dónde esta la euforia de saber que un tío por marcar un gol a ganado mas que tu en tu puta vida?
El opio del pueblo, dales a tíos pegando a una pelota, hazles equipos para dividirles, enfréntales y se olvidaran de la miserable vida que llevan.
Joder, nada más salir a la calle ya veo a un notas con la camiseta de Puyol.
Mientras voy caminando vuelvo a ver la triste estampa de cada mañana. Caras tristes, cabezas agachadas, gente trajeada. Maldita rutina, pensar que esta gente morirá completamente vacía, pensando que el máximo exponente de la felicidad es jubilarse, malgastar toda su vida sirviendo a otros, alimentando a la bestia, y al final de sus dias no podrán decir nada.
No les culpo, nos educaron desde pequeños para pensar que esto era vivir, trabajar y trabajar para el patrón, acumular todo lo que se pueda y acabar tu triste existencia con todas las comodidades y bienes materiales que hayas obtenido.
Si, yo también eh estado currando, pero no pensaba hacerlo toda la vida, yo pretendo vivir de una forma alternativa, de la forma en que no nos hablan en los libros del cole.
Siempre eh querido pirarme a algún pueblo abandonado cerca de algún río, reformarlo y allí junto a mas gente montar una sociedad anarquista a pequeña escala.
Decidí acercarme a la C.S.O. de los personajes de ayer, lo mismo podía sacar algo interesante o un puñetazo de Llibertat. Fuese lo que fuese, no tenia nada mejor que hacer.
No fue difícil encontrarla, al ir avanzando vi una comparta en un balcón que ponía ‘C.S.O. INGOBERNABLES'.
Piqué a la puerta. Puta casualidad que abrió Llibertat.
-¿Pero tu has visto la hora que es?- Dijo refregándose los ojos.
-Y también me alegro de verte- Le froto fuerte con la mano la cresta y paso dentro con toda la confianza del mundo.
-¡Capullo!
-¿Y los otros?
-Tenían que ir a echar una mano a un colega.
-¿Y tu?
-Yo estaba durmiendo hasta que me has despertado- Mirada asesina de nuevo.
Hecho un vistazo a mi alrededor.
-¡Impresionante! Ni punkis drogándose, ni perros pulgosos defecando.
-¿Qué?
-Na, cosas mías. Oye Llibertat, cuéntame algo de ti. Tu ayer te tragaste mi historia, es lo mínimo por mi parte- Dije en tono cortés.
Llibertat me relato que se había pirado de casa. Tenía follones con la familia y no estaba a gusto.
Conoció a Igualdad y Solidaridad en unas fiestas alternativas y hablándolo decidieron hacer de un antiguo cine la C.S.O. Ingobernables.
Coincidimos en la idea de querer cambiar las cosas y se la veía decidida.
Se escucharon unos golpes en la puerta y entraron Igualdad y Solidaridad.
Con la tontería ya habían pasado horas desde que entré en la casa.
LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE ESNIFAR TIZA


